Bobinas de hilo de coser de colores sobre mesa de madera

Guía completa de hilos de coser: cuál elegir para cada proyecto

El hilo es la mitad de una buena costura, y sin embargo es lo último en lo que pensamos al empezar un proyecto. Un hilo equivocado se rompe en la máquina, hace bolas, destiñe en el primer lavado o revienta la costura justo donde más sufre la prenda. En esta guía te contamos, sin rodeos, qué hilo usar en cada caso — lo mismo que llevamos explicando en el mostrador de nuestra tienda de Sevilla desde 1992.

Los tipos de hilo que debes conocer

Hilo de poliéster: el todoterreno

Si solo vas a tener un hilo en casa, que sea este. El poliéster es elástico, resistente a la rotura y al lavado, y funciona bien tanto a mano como a máquina en la inmensa mayoría de telas: algodón, punto, vaquero, mezclas sintéticas… Los hilos de coser de marcas como Gütermann son el estándar por algo: grosor uniforme, sin nudos y una carta de colores enorme para clavar el tono exacto.

Hilo de torzal: para lo que tiene que aguantar

El torzal es un hilo grueso y retorcido, mucho más fuerte que el hilo normal. Es el que se usa para coser botones que sufren (abrigos, vaqueros), hacer ojales a mano y pespuntes decorativos que se tienen que ver. Si alguna vez se te ha caído un botón de abrigo a la semana de coserlo, probablemente lo cosiste con hilo normal: con torzal no vuelve a pasar.

Hilo de hilvanar: el que se rompe a propósito

El hilo de hilvanar es un algodón flojo y barato pensado para montar la prenda antes de la costura definitiva. Se rompe con facilidad — y esa es justo su gracia: lo retiras de un tirón sin dañar la tela. No lo uses nunca para costura final, y no uses hilo bueno para hilvanar: es tirar el dinero.

Hilo de acolchar (quilting): para patchwork

Si haces patchwork, el hilo de acolchar tiene un acabado especial que le permite atravesar varias capas de tela y guata sin deshilacharse. El hilo de acolchar Gütermann es el clásico para quilting a mano.

Hilos de bordar: madejas y ovillos

Para punto de cruz y bordado tradicional se usa algodón mercerizado, en madejas (el formato clásico de 8 metros, ideal para cuadros) o en ovillos (más cómodos para labores que gastan mucho hilo del mismo color).

Qué hilo usar según la tela

  • Algodón y telas normales: poliéster estándar. No falla.
  • Punto y telas elásticas: poliéster siempre — el algodón no estira y las costuras revientan.
  • Vaquero y lona: poliéster grueso o torzal para los pespuntes vistos.
  • Telas finas (seda, gasa): poliéster fino con aguja fina; haz una prueba en un retal.
  • Botones y ojales: torzal, sin discusión.
  • Varias capas (patchwork, acolchados): hilo de quilting.

Casos reales: qué hilo para cada proyecto

Meter el bajo a unos vaqueros

Poliéster grueso en el tono del pespunte original (ese naranja-mostaza clásico) y aguja de máquina para vaquero del 90-100. Si el bajo va a sufrir (niños, trabajo), remátalo con torzal. El error típico es usar el hilo fino de siempre: aguanta un mes.

Traje de flamenca

Volantes, costuras largas y una prenda que baila literalmente: poliéster de calidad sí o sí, porque una costura reventada en plena Feria no tiene arreglo fácil. Compra carrete grande — un traje de flamenca traga muchos más metros de los que parece. En nuestra sección de artículos de flamenca tienes también los cordones y complementos.

Ropa de bebé

Telas suaves y lavados constantes: poliéster fino de buena marca, que no deja rebaba áspera en la costura interior. Y los remates, mejor dobles — la lavadora a 60º no perdona.

Cortinas y hogar

Costuras largas y rectas con telas pesadas: poliéster estándar funciona, pero sube un punto la tensión de la máquina y usa aguja nueva. Para los accesorios de cortinaje (cintas fruncidoras, ganchos) también tenemos sección propia.

Disfraces

La excepción a todas las reglas: aquí prima la velocidad. Poliéster básico e hilván generoso — el disfraz tiene que aguantar una función del cole, no diez años. Es el único caso en el que te diremos que no inviertas en el hilo.

¿Cuánto hilo necesito?

Regla del mostrador: un carrete de 100 m da para una falda o un pantalón sencillo; para un vestido o una camisa calcula 200 m; para un traje de flamenca o un proyecto con muchas costuras vistas, no bajes de 500 m (o carrete industrial). Si dudas entre uno o dos carretes, compra dos del mismo lote: el tono puede variar ligeramente entre tandas de fabricación.

Preguntas frecuentes

¿Uso el mismo hilo arriba y en la canilla?

Como norma, sí: mismo hilo (o misma calidad y grosor) arriba y abajo evita problemas de tensión. La excepción son los hilos decorativos gruesos, que van solo arriba con un poliéster estándar en canilla.

¿El hilo «transparente» sirve para todo?

El nylon invisible saca de apuros en arreglos donde no tienes el color, pero es más rígido, brilla con la luz y no aguanta plancha fuerte. Para costura que se ve y se lava, siempre será mejor el poliéster del color correcto — y con la carta de colores de Gütermann, el color correcto existe.

¿Cómo guardo el hilo para que dure?

Lejos de la luz directa (los rayos UV lo debilitan y destiñen) y del polvo. Un cajón o una caja de costura cerrada es suficiente. Y si un carrete tiene más años que tú, úsalo para hilvanar: la rotura te la ahorras.

¿Dudas con el color o el grosor?

Escríbenos o llámanos y te ayudamos a elegir — llevamos más de 30 años haciéndolo en nuestra mercería de Sevilla. Y si ya lo tienes claro, en nuestra sección de hilaturas tienes todo el catálogo con envío gratis a partir de 60€. Te pueden interesar también nuestras guías de botones y tijeras de costura.

Cremalleras metálicas y de nylon de varios colores sobre tela

Tipos de cremalleras: guía para elegir la correcta (y arreglarla sin cambiarla entera)

La cremallera es el arreglo más habitual que pasa por cualquier taller de costura — y también el más fácil de hacer mal si compras la que no es. Talla equivocada, tipo equivocado o cambiar la cremallera entera cuando solo fallaba el cursor. Esta guía resuelve las tres cosas.

Los tres tipos de cremallera

Cremallera de nylon: la de casi todo

Ligera, flexible y suave, la cremallera de nylon (o de espiral) es la que llevan vestidos, faldas, pantalones de vestir, cojines y la mayoría de prendas. Es la más económica y la más fácil de coser. Si no sabes cuál necesitas, casi seguro que es esta.

Cremallera metálica: para lo que castiga

Vaqueros, cazadoras, bolsos, mochilas: donde hay tirones y uso intensivo, va una cremallera de metal. El diente metálico aguanta años de abuso y además tiene ese acabado clásico que en un vaquero o una biker queda como debe.

Cremallera continua: por metros

La cremallera continua se vende al corte: compras los metros que necesitas y los cursores aparte, y montas la medida exacta. Es la solución para tapicería, fundas de cojín y colchón, bolsos artesanales… y la opción más económica para talleres que gastan cremallera a diario.

Cómo medir una cremallera

La medida de una cremallera es la del diente, no la de la cinta: desde el tope superior hasta el tope inferior. Mide la cremallera vieja así antes de comprar la nueva. En prendas, si dudas entre dos medidas, coge la más larga — acortar una cremallera de nylon es fácil (se cose un tope nuevo y se corta el sobrante); alargarla es imposible.

El truco que salva la mayoría de cremalleras: el cursor

Cuando una cremallera «se abre sola» o el carro no cierra los dientes, en la mayoría de los casos la cremallera está bien y lo que ha muerto es el cursor (el carrito que sube y baja). Cambiarlo cuesta céntimos y cinco minutos:

  1. Mira el número grabado en la parte trasera del cursor viejo (3, 5, 8…): es la talla.
  2. Fíjate en el tipo de diente: nylon/espiral o metálico.
  3. Compra un cursor de repuesto de la misma talla y tipo.
  4. Retira el tope superior de la cremallera, saca el cursor viejo, enhebra el nuevo y vuelve a cerrar el tope.

Antes de tirar un abrigo o un bolso «porque la cremallera está rota», prueba esto. Ahorra dinero y prendas.

Qué cremallera para cada uso

  • Vestido o falda: nylon, mejor invisible si la costura debe quedar limpia.
  • Pantalón vaquero: metálica, talla 4-5.
  • Cazadora / sudadera: metálica o nylon separable (que se abre del todo).
  • Cojines y fundas: continua por metros + cursor.
  • Bolsos y mochilas: metálica o nylon de talla gruesa (5-8).

Casos reales del taller

Cambiar la cremallera de un vaquero

Metálica de talla 4-5, unos centímetros más larga que la bragueta (el sobrante se remata arriba, bajo la cinturilla). Descose la antigua con un descosedor, respeta el orden de las costuras al montarla (primero el lado del pespunte visto) y cose con hilo de poliéster grueso en el color del pespunte original. Es el arreglo estrella de cualquier taller: cobrado, sale a más de 10€; hecho en casa, cuesta el precio de la cremallera.

Funda de cojín con cremallera

Cremallera continua al corte: pide los centímetros del lado del cojín menos 4-5 cm, más un cursor de la misma talla. Cosida bajo la costura inferior queda invisible y la funda se quita para lavar en segundos. Para un sofá entero, compra la tira de metros completa y los cursores sueltos: sale mucho más barato que comprar cremalleras individuales.

Cazadora con cremallera separable

Las cremalleras de abrigo que se abren por completo (separables) se miden cerradas, de tope a tope, y conviene llevar la prenda o la vieja para clavar la medida: en una cazadora, un centímetro arriba o abajo se nota. Si la tuya es metálica y de marca, valora cambiar solo el cursor antes que la cremallera entera — en cazadoras es el fallo más común.

Mochila del cole que no cierra

Cursor nuevo de la talla que marca el cursor viejo (en mochilas suele ser 8 o 10) y listo. Es un arreglo de cinco minutos que alarga la vida de la mochila un curso entero. Si los dientes están rotos en algún tramo, entonces sí toca cremallera nueva — de nylon gruesa, que pesa menos que la metálica.

Cuidados para que una cremallera dure años

  • Lava las prendas con la cremallera cerrada: abierta, los dientes golpean el tambor y se doblan.
  • No fuerces nunca un atasco: saca el tejido mordido con calma, tirando en horizontal.
  • Si desliza duro, frota los dientes con la mina de un lápiz (el grafito lubrica) o con jabón seco. Mano de santo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede acortar una cremallera metálica?

Sí, pero al revés que la de nylon: se acorta por arriba, quitando dientes con alicates y recolocando los topes. Si no te ves, tráenosla — o compra directamente la medida exacta.

¿Por qué mi cremallera se abre sola?

Cursor desgastado en el 90% de los casos: con los años pierde la presión que une los dientes. Cursor nuevo y problema resuelto. Solo si los dientes están rotos o torcidos toca cambiar la cremallera entera.

¿Qué es una cremallera invisible?

Una cremallera de nylon con los dientes ocultos tras la cinta: cosida correctamente (con prensatelas especial), desde fuera solo se ve una costura normal. Es la elegante para vestidos y faldas de vestir.

¿Sigues con dudas?

Mándanos una foto de la cremallera por WhatsApp y te decimos exactamente cuál necesitas. O echa un vistazo a todas las cremalleras del catálogo — envío gratis a partir de 60€ desde nuestra tienda de Sevilla. Y si vas a coserla tú, nuestra guía de hilos de coser te ahorra el segundo viaje.

Tijeras de sastre y de bordar con cinta métrica y alfileres

Cómo elegir tijeras de costura: guía práctica

Unas buenas tijeras de costura duran décadas — las de modista de toda la vida se heredan. Unas malas mastican la tela, tuercen el corte y acaban en un cajón. La diferencia no siempre es el precio: es elegir el tipo correcto y tratarlas como se debe. Vamos a ello.

Los tipos de tijeras que existen (y para qué sirve cada una)

Tijeras de modista o sastre

Las grandes, de 20-25 cm, con mango acodado: la hoja queda plana sobre la mesa mientras cortas, así la tela no se levanta y el corte sale recto. Son las tijeras principales de cualquiera que corte patrones. Si solo vas a invertir en unas tijeras buenas, que sean estas.

Tijeras de bordar

Pequeñas (8-12 cm), de punta fina y afilada, para cortar hilos a ras de tela, deshacer puntadas y trabajos de precisión en bordado y punto de cruz. Las clásicas con forma de cigüeña no son solo bonitas: la punta larga y fina llega donde otras no.

Tijeras dentadas (zigzag)

Cortan la tela con un borde en zigzag que evita que se deshilache, sin necesidad de sobrehilar. Muy útiles para acabados rápidos en telas que se deshacen, patchwork y manualidades. No sustituyen al sobrehilado en prendas que se lavan mucho, pero salvan muchos apaños.

Tijeras de uso general

Las de cortar papel, cartón, cinta, plantillas… Necesitas unas, y la razón es la regla de oro de abajo.

La regla de oro: las tijeras de tela solo cortan tela

El papel desafila las tijeras más que la propia tela — el caolín del papel actúa como una lija fina sobre el filo. Si en casa se usan tus tijeras de modista para envolver regalos, tienen los días contados. La solución es tener dos: unas solo para tela (y esto se defiende con uñas y dientes) y otras de uso general para todo lo demás. Es la inversión más rentable de todo el costurero.

Casos reales: qué tijera para cada trabajo

Cortar un patrón de vestido

Tijeras de modista de 23-25 cm, tela bien plana sobre la mesa (nunca en el aire) y cortes largos aprovechando toda la hoja — los cortes cortitos con la punta dejan el borde en sierra. Los alfileres o unas pesas mantienen el patrón en su sitio.

Patchwork y quilting

Para las piezas pequeñas y los ángulos del patchwork, una tijera mediana bien afilada da más control que la de sastre. Las dentadas son perfectas para los bordes de bloques que no se van a sobrehilar. Y para hilos y esquinas, las de bordar siempre a mano.

Punto de cruz y bordado

Tijeritas de bordar de punta fina, y punto. Cortar el hilo a ras del tejido sin tocar la tela es imposible con tijeras grandes — y un corte accidental en una tela panamá con horas de trabajo encima es de las cosas que más duelen en este oficio.

Arreglos rápidos

Para descoser, mejor un descosedor que la punta de la tijera: es más rápido y no arriesgas un corte en la tela. La tijera entra después, para rematar hilos y recortar márgenes.

¿Eres zurdo?

Las tijeras de diestro usadas con la izquierda separan las hojas en vez de juntarlas: el corte sale mordido y la mano acaba dolorida. Existen tijeras específicas de zurdo (no «ambidiestras», que suelen ser de diestro con mango simétrico) — pregúntanos y te las buscamos.

Cómo cuidarlas para que duren décadas

  • Sécalas si cortan tela húmeda; la humedad oxida el eje.
  • Una gota de aceite de máquina en el tornillo un par de veces al año.
  • No las dejes caer: un golpe en la punta desalinea las hojas y ya nada corta igual.
  • Afílalas con un profesional cuando pierdan filo — el «truco» de cortar papel de aluminio es leyenda urbana y las estropea más.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que afilar unas tijeras?

Depende del uso: una modista profesional, una o dos veces al año; en casa, cada dos o tres años si respetas la regla de oro. La señal inequívoca: la tela se dobla en la punta en vez de cortarse.

¿Por qué mis tijeras no cortan la lycra?

Las telas elásticas y resbaladizas exigen un filo perfecto — son el test más duro para una tijera. Si mastican la lycra pero cortan bien el algodón, necesitan afilado. Si son nuevas y baratas, necesitan jubilación.

¿Qué tijeras para un niño que empieza a coser?

Unas de punta roma y tamaño mediano, que corten de verdad — las tijeras escolares de plástico frustran a cualquiera. La afición a la costura se pierde rápido cuando las herramientas no acompañan.

Nuestra selección

En la sección de tijeras tienes modelos para modista, bordado y uso general, elegidos con el criterio de 30 años despachando a modistas y talleres de Sevilla. Y si buscas también el resto del costurero — agujas, alfileres, dedales — lo tienes todo con envío gratis a partir de 60€. Completa el equipo con nuestras guías de hilos de coser y botones.

Botones de nácar, dorados y de fantasía junto a un tarro de cristal

Guía de botones: cómo elegir el botón perfecto para cada prenda

Cambiar los botones es la forma más barata de transformar una prenda: una rebeca básica con botones de fantasía parece otra, y una americana con botones dorados nuevos rejuvenece diez años. Pero hay que acertar con el tipo, la talla y — esto casi nadie lo hace bien — el hilo con el que se cosen. Guía completa.

Tipos de botones y dónde quedan mejor

Nácar y seminácar: los elegantes discretos

El botón de nácar es el clásico de las camisas buenas: acabado natural, irisado, que envejece bien. Para camisas, blusas y prendas delicadas no hay nada mejor. El seminácar da un acabado muy similar a menor precio.

Dorados: el efecto blazer

Los botones dorados — lisos, con escudo, mate o brillantes — son el recurso infalible para americanas, chaquetas náuticas y abrigos. Renovar los botones de un blazer heredado o de segunda mano es el arreglo con mejor relación esfuerzo-resultado que existe.

Cristal: brillo con peso

El botón de cristal tiene un brillo y una presencia que el plástico no imita. Para prendas de fiesta, blusas especiales y vintage.

Fantasía: personalidad

Formas, colores, acabados originales: el botón de fantasía convierte el botón en protagonista. Perfectos para rebecas, punto, ropa infantil y para dar una segunda vida a prendas aburridas.

Nylon: los de diario

Ligeros, resistentes, económicos: los botones de nylon son los de las camisas de diario, la ropa de trabajo y la infantil. Aguantan lavadora sin despeinarse.

Metal e imitación piel: carácter

Los plateados y de metal para cazadoras y vaqueros; los de imitación piel — el clásico trenzado tipo cuero — para chaquetas de punto, trencas y prendas rústicas.

La talla: cómo se mide un botón

Los botones se miden por su diámetro, tradicionalmente en líneas (1 línea = 0,635 mm) aunque lo práctico es medir en milímetros el botón viejo o el ojal. La regla: el botón debe pasar por el ojal con un poco de resistencia. Si dudas entre dos tallas para reponer, lleva la prenda o un botón de muestra — o mándanos una foto con una regla al lado.

El truco para que un botón no se caiga nunca

Los botones de abrigo y vaquero no se caen por el botón: se caen por el hilo. Cóselos con hilo de torzal (grueso y retorcido, mucho más resistente que el hilo normal) y deja un pequeño «cuello» de hilo entre botón y tela, rematado enrollando el hilo alrededor. Ese cuello absorbe la tensión del abrochado y el botón dura lo que dure la prenda.

Casos reales: renovar prendas con botones

Resucitar una americana

Seis botones dorados (dos delanteros, cuatro de puños — cuenta los tuyos antes de pedir) y media tarde. Descose el botón viejo, marca el punto exacto con un alfiler y cose el nuevo con torzal en el color de la prenda. Una americana de segunda mano con botones nuevos pasa de «heredada» a «de sastre». Es el caso que más repiten nuestros clientes.

La camisa que pierde botones

Si una camisa pierde botones cada dos por tres, el problema es de origen: vienen cosidos a máquina con dos puntadas flojas. La solución definitiva es recoserlos todos (sí, todos) con hilo de calidad. Veinte minutos de mantenimiento y no vuelves a perder uno. Guarda siempre los botones de repuesto que vienen en la etiqueta — y si ya los perdiste, con nuestro catálogo de más de 50 modelos por unidades encuentras el gemelo.

Ropa de bebé: seguridad primero

En ropa de bebé el botón es un tema serio: tiene que estar cosido a conciencia (torzal y cuello de hilo, como en los abrigos) porque un botón suelto acaba en la boca. Para menores de 3 años, mejor botones grandes bien anclados o, directamente, broches de presión, que no se sueltan y facilitan los cambios. En nuestra sección de bebé tienes ambas cosas.

Rebeca de punto aburrida

Cambia los botones lisos por fantasía — flores, formas, color — y la rebeca de diario se convierte en la favorita. En punto, ojo con el peso: un botón muy pesado deforma el tejido; los de nylon con diseño dan el efecto sin el kilo.

El abrigo de todos los inviernos

Botones de imitación piel o dorados grandes, cosidos con torzal doble y cuello generoso. Si el abrigo lleva botón de refuerzo por dentro (ese botón pequeño plano detrás de la tela), respétalo al coser el nuevo: reparte la tensión y evita que la tela se rasgue.

¿Cuántos botones necesito?

De referencia: camisa, 8-10 (delantera + cuello + puños); americana, 2-3 delanteros + 3-4 por puño; rebeca, 5-7; abrigo, 4-6 grandes. Compra siempre uno más de los que necesitas — el botón de repuesto que guardas hoy es el que te salva dentro de dos años, cuando ese modelo ya no se fabrique.

Preguntas frecuentes

¿Los botones de nácar aguantan la lavadora?

Sí, pero mal la secadora y peor la lejía: el nácar es material natural y los químicos agresivos lo apagan. Prendas buenas con botón de nácar, lavado suave y secado al aire.

¿Qué hago si el ojal se ha dado de sí?

Antes de cambiar a un botón más grande, refuerza el ojal con unas puntadas de festón en los extremos (con torzal, precisamente). Si aun así baila, sube un par de milímetros la talla del botón.

¿Se pueden coser botones a máquina?

Los planos de 2 y 4 agujeros, sí — con prensatelas de botón y puntada zigzag de avance cero. Los de pie (los que tienen anilla trasera), siempre a mano. Para casa, sinceramente: a mano con torzal tardas casi lo mismo y queda mejor.

¿Repones o renuevas?

Si buscas un botón concreto para reponer, tenemos más de 50 modelos en el catálogo de botones y se venden por unidades — no necesitas comprar una docena para reponer uno. Y si lo que quieres es cambiarle la cara a una prenda entera, cuéntanos la idea y te ayudamos a elegir. Envío gratis a partir de 60€ desde Sevilla. Para coserlos como un profesional, pásate por la guía de hilos — el torzal es el secreto.

Sujetadores sin aros doblados junto a una cinta métrica

Cómo elegir sujetador: guía de tallas, copas y comodidad

Es el dato más repetido del sector y lo confirmamos cada semana en el mostrador: la mayoría de mujeres lleva una talla de sujetador que no es la suya. El resultado son tirantes que se clavan, espaldas que suben, aros que marcan y la sensación de que «los sujetadores son incómodos» — cuando lo incómodo es llevar la talla equivocada. Esta guía resuelve la talla, la copa y esa pregunta que nos hacen tanto: ¿con aros o sin aros?

Cómo medirte en casa (dos medidas, un minuto)

Necesitas una cinta métrica y un espejo:

  1. Contorno bajo pecho: mide justo debajo del pecho, con la cinta horizontal y ajustada pero sin apretar. Esa cifra redondeada te da la talla de banda (85, 90, 95, 100…).
  2. Contorno de pecho: mide sobre la parte más prominente del pecho, sin aplastar, con un sujetador fino sin relleno.

La copa sale de la diferencia entre las dos medidas: unos 13 cm es copa A, 15 cm copa B, 17 cm copa C, 19 cm copa D — orientativo, porque cada fabricante ajusta ligeramente distinto. La regla práctica: si cambias de banda, la copa se compensa (una 90B equivale en volumen a una 95A o una 85C, lo que llamamos tallas hermanas).

Las señales de que llevas la talla equivocada

  • La banda sube por la espalda: banda demasiado grande. Es la banda, no los tirantes, la que sujeta el 80% del peso.
  • Los tirantes se clavan: estás pidiendo a los tirantes el trabajo de una banda floja.
  • El pecho desborda la copa (arriba o por los lados): copa pequeña.
  • La copa hace arrugas o queda hueca: copa grande.
  • El aro se apoya sobre el pecho en vez de sobre la costilla: copa pequeña, casi siempre.

¿Con aros o sin aros?

El sujetador sin aros ha dejado de ser «el cómodo pero feo»: los tejidos y cortes actuales sujetan sin clavar nada. Marcas especializadas como Selene — la referencia de nuestra sección de lencería y corsetería — llevan años perfeccionando el confort con tallas reales, hasta copas grandes. ¿Cuándo elegir cada uno?

  • Sin aros: para el día a día, en casa, tallas de copa pequeña y media, pechos sensibles, posoperatorios y para dormir (si te lo pide el cuerpo). La comodidad gana y la sujeción moderna sobra para la mayoría de situaciones.
  • Con aros: cuando buscas máxima definición de forma, copas grandes que agradecen el soporte estructurado, o bajo prendas muy entalladas.

Casos reales del mostrador

«Se me clavan los tirantes»

Nueve de cada diez veces: banda grande. Baja una talla de banda y sube una de copa (de 95B a 90C) y notarás la diferencia el primer día. Si el sujetador es reciente y la banda está bien, unas tirantas más anchas reparten mejor el peso.

«Me gusta, pero el cierre me aprieta»

Antes de jubilar un sujetador que te va bien de copa, prueba un alargador de corsetería: añade centímetros al contorno por muy poco dinero. Es el accesorio estrella tras cambios de peso o embarazo — y también el truco para estrenar sujetador sin sufrir la primera semana (los sujetadores se dan de sí con el uso: si al estrenar cierras en el último corchete, mal empezamos; debe cerrar cómodo en el primero).

«La tiranta se ha dado de sí»

Se cambia, no se tira el sujetador: hay tirantas de repuesto en distintos anchos y colores. Cinco minutos y como nuevo.

Cuidados: que duren años, no meses

  • Lavado a mano o en bolsa de rejilla, programa delicado y agua fría. El tambor de la lavadora es el asesino número uno de copas y aros.
  • Nunca secadora: el calor degrada el elastano y el sujetador pierde su trabajo, que es precisamente la elasticidad.
  • Rota entre 3-4 sujetadores: el elastano necesita 24 horas para recuperarse entre usos. Un solo sujetador a diario dura tres meses; cuatro en rotación duran años.
  • Abrocha antes de lavar: los corchetes sueltos enganchan y sacan hilos de todo lo que pillan.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que renovar un sujetador?

Cuando la banda ya no sujeta en el corchete más apretado, la elasticidad ha muerto: entre 1 y 2 años con uso y cuidado normales. Y tras cambios de peso o embarazo, vuelve a medirte — la talla no es para siempre.

¿La misma talla vale en todas las marcas?

No exactamente: la base es la misma pero cada fabricante corta distinto. Por eso trabajamos marcas de tallaje consistente como Selene — y por eso, si nos dices talla y modelo, te confirmamos antes de enviar.

¿Qué sujetador para vestidos de espalda abierta o tirantes finos?

Tirantas transparentes de repuesto o modelos multiposición. Tráenos (o mándanos foto de) la prenda y te decimos qué solución encaja.

Asesoramiento de mercería de barrio, comprando online

Treinta años tallando sujetadores en el mostrador de Sevilla nos han enseñado que cada cuerpo es distinto. Escríbenos con tus medidas y te recomendamos talla y modelo — o entra directamente a la sección de lencería y corsetería. Envío discreto a toda España, gratis a partir de 60€.

Agujas de coser, ganchillos, dedal y acerico sobre mesa de madera

Guía de agujas de coser: mano, máquina, ganchillo y tricotar

La aguja es la herramienta más barata de todo el costurero y la que más problemas causa cuando no es la correcta: hilos que se rompen, puntadas saltadas, carreras en el punto, agujeros en la seda. La buena noticia: elegir bien es fácil cuando alguien te explica el sistema de números. Eso hacemos aquí — para aguja de mano, de máquina, de ganchillo y de tricotar.

Agujas de coser a mano

En las agujas de mano el número funciona al revés de lo que la intuición dice: a mayor número, más fina la aguja. Una del 5-6 es el todoterreno para algodón; del 7 al 9 para telas finas; del 3 al 4 para telas gruesas y varias capas. Además del número, importa el tipo:

  • Sharps (agujas normales): punta afilada, para tejido plano. Las de siempre.
  • De bordar: ojo grande para que pase la madeja sin pelearte.
  • De zurcir: largas y de ojo generoso, para lana y remiendos.
  • De tapicería/lana: punta roma que no rompe el tejido de punto.

Consejo de mostrador: compra un surtido variado de una marca buena como Prym y tendrás aguja para diez años de arreglos. Las agujas de sobre de bazar se doblan, se oxidan y rayan la tela.

Agujas de máquina de coser

Aquí el número va al derecho: a mayor número, más gruesa (sistema europeo 60-110). La aguja de máquina universal del 80 cose el 70% de las telas domésticas. El resto:

  • 60-70: telas finas (seda, gasa, forros).
  • 80: algodón, popelín, lino fino. La de diario.
  • 90: loneta, sarga, dos capas con entretela.
  • 100-110: vaquero, lona, tapicería.
  • Punta de bola (jersey/stretch): para punto y elásticas — separa el hilo del tejido en vez de perforarlo, y evita las carreras.

Y la regla que nadie cumple: aguja nueva cada proyecto grande (o cada 8 horas de costura). Una aguja despuntada es la causa oculta del 80% de las puntadas saltadas y los «mi máquina cose mal». Antes de llevar la máquina al técnico, cambia la aguja — te ahorras el viaje casi siempre. Si al coser suena «toc-toc-toc», la aguja está pidiendo el cambio a gritos.

Agujas de ganchillo

El número de la aguja de ganchillo es su grosor en milímetros, y la referencia te la da la etiqueta del ovillo: úsala como punto de partida y ajusta según tu mano. ¿Amigurumis? Baja medio número respecto a la etiqueta para que el relleno no se transparente entre puntos. ¿Mantas y prendas con caída? Sube medio o uno. Si el punto te sale duro como una alpargata, no es culpa tuya: es aguja pequeña para ese hilo.

Agujas de tricotar

Mismo sistema métrico en las agujas de tricotar: milímetros de grosor, guiándote por la banda del ovillo. El largo también cuenta — agujas de 30-35 cm para bufandas y prendas normales; para mantas o cuellos cerrados, circulares. Truco para principiantes: empezar con lana gorda y aguja del 6-8 enseña más rápido, porque ves los puntos y los errores se corrigen sin lupa.

Los compañeros de la aguja

Ningún costurero está completo sin alfileres con cabeza de color (los ves sobre cualquier tela y en el suelo), un dedal de tu talla — pruébalo: debe quedar firme sin apretar, y con él las telas gruesas dejan de ser un castigo — y un imán, que el día que se te caiga la caja de alfileres entenderás por qué lo vendemos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se me rompe el hilo en la máquina?

Tres sospechosos por este orden: aguja despuntada o mal puesta, hilo de mala calidad, y tensión demasiado alta. Cambia la aguja, revisa el enhebrado completo y, si persiste, prueba con un hilo de calidad antes de tocar la tensión.

¿Qué aguja para coser punto o lycra sin que se hagan carreras?

Punta de bola (jersey) para punto normal; stretch para lycra y tejidos muy elásticos. Con aguja universal, el punto se perfora y aparecen las carreras al primer lavado.

¿Las agujas caducan?

No caducan, pero se despuntan y se oxidan. Test rápido: pasa la punta por una media vieja — si engancha, a la basura. Y guárdalas secas; el óxido mancha la tela para siempre.

¿Cómo enhebro una aguja de mano sin sufrir?

Corta el hilo en diagonal con tijeras afiladas, humedece la punta y usa aguja de ojo dorado (más grande) o un enhebrador — cuesta céntimos y salva vistas cansadas.

Todo el costurero en un solo pedido

En la sección de artículos de costura tienes agujas de todos los tipos, alfileres, dedales y descosedores de marcas como Prym, con el criterio de 30 años de mostrador en Sevilla. Envío gratis a partir de 60€. Y para acompañar la aguja, nuestra guía de hilos de coser — la pareja perfecta.

Costuras de verano

Costuras de verano: pequeños arreglos para fiestas, playa y días con mucho movimiento

Julio ya está aquí y, con él, llegan los planes de verano: comidas al aire libre, fiestas de pueblo, escapadas a la playa, tardes de piscina, bodas, ferias, cenas improvisadas y maletas que siempre parecen cerrarse con más fe que espacio.

Y aunque el verano invita a vestir ligero, cómodo y fresco, también es una época en la que la ropa trabaja más de la cuenta. Vestidos, blusas, bañadores, pareos, bolsos de playa, pantalones finos y prendas de lino o algodón suelen necesitar pequeños arreglos, ajustes o detalles nuevos para seguir luciendo bien.

Porque una buena costura no solo arregla una prenda: muchas veces la salva.

Arreglos rápidos para prendas de verano

Las telas de verano suelen ser más ligeras y delicadas. Por eso conviene revisar las prendas antes de usarlas, especialmente si llevan tiempo guardadas.

Un bajo suelto, un tirante que necesita refuerzo, una goma que ha perdido fuerza o una costura abierta pueden resolverse con materiales sencillos: hilo adecuado, agujas, goma elástica, cinta, botones, corchetes o cremalleras.

También es buen momento para ajustar vestidos, faldas y pantalones que quedan algo largos o anchos. En verano buscamos comodidad, pero sin que la prenda parezca que ha decidido vivir su propia vida.

Costuras para fiestas de verano

Las fiestas de verano piden prendas cómodas, frescas y con algo especial. Un vestido sencillo puede cambiar mucho con un pequeño detalle: una puntilla, una cinta decorativa, unos botones nuevos o un ajuste bien hecho en cintura o tirantes.

También es habitual preparar trajes para romerías, ferias, celebraciones familiares o eventos al aire libre. En estos casos, los detalles importan: cierres seguros, bajos bien rematados, costuras resistentes y adornos que aguanten más de una noche de baile.

Para este tipo de arreglos, en una mercería puedes encontrar básicos muy útiles como hilos de distintos colores, cremalleras, cintas, bieses, encajes, botones, automáticos, corchetes y elásticos.

Playa, piscina y complementos prácticos

El verano no es solo ropa de vestir. También están los bolsos de playa, neceseres, fundas, pareos, toallas, mochilas ligeras y pequeños accesorios que usamos casi a diario.

Con una cremallera nueva, una cinta resistente o una goma elástica adecuada, muchos complementos pueden repararse o renovarse sin necesidad de comprar uno nuevo. También se pueden personalizar bolsos, capazos o prendas básicas con detalles sencillos que les den un toque más personal.

Un pequeño arreglo puede hacer que ese bolso de playa que parecía jubilado vuelva a tener más verano por delante.

Materiales básicos que conviene tener en casa

Para los arreglos más frecuentes de esta época, merece la pena tener a mano algunos básicos de costura:

  • Hilos en colores claros y neutros.
  • Agujas, alfileres y tijeras.
  • Goma elástica.
  • Cinta métrica.
  • Botones de repuesto.
  • Cremalleras.
  • Bieses y cintas decorativas.
  • Corchetes, automáticos y cierres sencillos.

No hace falta tener un taller completo en casa. Basta con contar con lo necesario para resolver esos pequeños imprevistos que siempre aparecen justo antes de salir.

El verano también se cose

La ropa de verano necesita libertad de movimiento, frescura y resistencia. Y eso se consigue mejor cuando las prendas están bien ajustadas, bien rematadas y cuidadas con los materiales adecuados.

En Avalon Mercería puedes encontrar artículos de costura, arreglos y complementos para preparar tus prendas de verano, renovar tus básicos y dar una segunda vida a esas piezas que todavía tienen mucho que decir.

Porque el verano pasa rápido, pero una buena costura aguanta mucho más.

Fiestas de primavera: pon a punto tus prendas y complementos

Llegan las fiestas de primavera, y es el momento perfecto para poner a punto tus prendas y complementos

Con la Semana Santa ya atrás, el calendario empieza a llenarse de planes, ferias, romerías y celebraciones que anuncian lo mejor de la primavera. Es ese momento del año en el que apetece sacar color, recuperar prendas especiales y mirar el armario con otros ojos. Y también es, seamos sinceros, cuando una se da cuenta de que siempre hay algo que arreglar, ajustar o rematar antes de salir corriendo.

Porque muchas veces no hace falta estrenar un conjunto entero para ir perfecta. A veces basta con cambiar una cremallera, reforzar una costura, sustituir unos botones, añadir una cinta bonita o rematar ese detalle que lleva semanas esperando su turno. Ahí es donde la mercería deja de ser un simple recurso y se convierte en la mejor aliada de la temporada.

La primavera se disfruta más cuando la preparas con tiempo

Abril y mayo tienen algo especial en toda España. Son meses de calle, de flores, de encuentros y de celebraciones con mucha personalidad. Y eso se nota también en la ropa, en los complementos y en todos esos pequeños detalles que marcan la diferencia. La prenda que parecía olvidada vuelve a tener sentido. El mantoncillo, la falda, la blusa o el vestido del año pasado pueden lucir completamente distintos con un pequeño arreglo bien hecho.

Ese es precisamente el valor de preparar ahora la temporada: llegar a las fiestas con tranquilidad, sin improvisaciones de última hora y con todo listo para disfrutar. Un bajo bien cogido, un cierre que funciona como debe, una flor bien montada, una cinta bien elegida o un adorno colocado en su sitio cambian mucho más de lo que parece.

No siempre se trata de comprar más, sino de dejarlo mejor

En costura, como en casi todo, lo importante muchas veces está en el detalle. Una chaqueta puede ganar presencia con unos botones nuevos. Un vestido puede recuperar vida con un pequeño ajuste. Un complemento sencillo puede parecer otro con el cordón adecuado, un galón decorativo o un remate más vistoso. Y una prenda que ya dabas por amortizada puede volver a acompañarte una temporada más si se arregla con criterio.

Por eso la época de fiestas de primavera es tan buena para pasar por la mercería. No solo porque necesitas materiales, sino porque necesitas soluciones. Cosas concretas, útiles y bien elegidas para dejarlo todo a punto sin complicarte de más.

Qué suele hacer falta en esta época

En estas semanas suelen ser protagonistas los hilos resistentes, las agujas adecuadas para cada tejido, las cintas, los bieses, la pasamanería, los botones decorativos, las cremalleras, los corchetes, los elásticos y esos pequeños accesorios que siempre parecen secundarios… hasta que faltan. También es tiempo de pensar en flores, remates, adornos y elementos de montaje para dar un toque más especial a prendas y complementos.

Lo bueno es que no hace falta meterse en grandes proyectos para notar el cambio. Muchas veces basta con tener a mano los materiales correctos y dedicar un rato a dejar bien terminadas esas prendas que sabes que vas a volver a usar.

Avalon Mercería, contigo en la temporada más vistosa del año

En Avalon Mercería sabemos que la primavera no empieza el día de la fiesta, sino mucho antes: cuando revisas lo que tienes, decides qué quieres arreglar y buscas los materiales adecuados para hacerlo bien. Por eso, en nuestra tienda online encontrarás todo lo necesario para esta época del año: artículos de costura, botones, cintería, cremalleras, hilaturas, arreglos y complementos pensados para ayudarte a preparar cada detalle con tiempo y con gusto.

Tanto si necesitas resolver un arreglo rápido como si quieres dar una nueva vida a una prenda o rematar un look para una ocasión especial, aquí tienes ese tipo de mercería que de verdad se usa: la que ayuda, la que soluciona y la que deja las cosas como deben quedar.

Ahora es el momento

Si ya estás pensando en la Feria de Abril, en una romería, en una celebración local o simplemente en renovar tus prendas para esta temporada, no lo dejes para el último momento. La primavera siempre llega más rápido de lo que parece, y las mejores ideas suelen empezar con algo muy sencillo: una aguja, un hilo y el detalle adecuado.

Descubre en Avalon Mercería todo lo que necesitas para tus fiestas de primavera, tus arreglos de costura y esos complementos que convierten una prenda normal en una prenda con intención.

Prepara tu costura para la primavera

Prepara tu costura para la primavera: ahora, con calma, desde el invierno

Fuera todavía hace frío, los abrigos siguen en la percha de entrada y el paraguas no descansa… pero todas sabemos que la primavera llega antes de lo que parece. Y en costura, quien se organiza en invierno, disfruta el cambio de temporada sin prisas, sin carreras y sin “no me dio tiempo a arreglar esto”.

Enero y febrero son meses perfectos para hacer algo que siempre dejamos para luego: mirar el armario y el costurero con ojos de primavera. No hace falta vaciarlo todo; basta con ir prenda a prenda y preguntarse: ¿esto sigue encajando conmigo?, ¿necesita un bajo nuevo?, ¿esa cremallera me la ha jugado demasiadas veces?, ¿y si cambio los botones y le doy una segunda vida?

Así, poco a poco, empiezan a salir los pequeños trabajos: ese pantalón que te encanta pero pide un arreglo en la cintura, la gabardina a la que quieres reforzarle los botones, la blusa que ganaría muchísimo con un bies bonito en el escote. Son detalles que, hechos ahora con calma, te ahorran muchos disgustos cuando el buen tiempo se eche encima.

De los arreglos a los “casi estrenos”

La primavera no siempre significa estrenar ropa nueva. Muchas veces es, simplemente, mirar de otra forma lo que ya tenemos. Unos botones metálicos en una chaqueta básica, una cinta decorativa en el bajo de unos vaqueros, una puntilla fina en el borde de una falda… y de repente parece otra prenda.

Imagina, por ejemplo:

  • una camisa blanca a la que cambias los botones por unos nacarados o de color,
  • un vestido sencillo que gana vida con un cinturón hecho con cinta de grosgrain,
  • una sudadera lisa con un toque de pasamanería en hombros o mangas.

No son grandes obras de patronaje, son “gestos de mercería” que te permiten estrenar sensaciones sin llenar el armario de más prendas.

Empezar a pensar en telas y colores de primavera

Mientras fuera llueve, ya puedes ir soñando con telas más ligeras. Los algodones suaves, las viscosas con caída, los linos que piden sol… Todo eso se elige mejor cuando vas sin prisas, revisando qué colores te favorecen, qué estampados te apetecen este año, qué proyectos te ilusiona coser.

Quizás te apetezca planear una blusa fresquita para llevar con vaqueros, un vestido camisero para los primeros días templados, un kimono ligero para las tardes de terraza o unos bolsos de tela para escapadas de fin de semana. Son proyectos que puedes ir diseñando ahora: eliges telas, hilos, cremalleras, botones… y cuando suba la temperatura solo tendrás que sentarte a coser.

También la casa se viste de estación

La primavera no se queda en el armario; también entra en casa. Cambiar fundas de cojín, coser un camino de mesa con una tela alegre, preparar bolsitas de tela para organizar armarios o renovar unas cortinas ligeras puede transformar el ambiente sin grandes obras.

Son trabajos agradecidos, de esos que se hacen en una tarde de invierno y se disfrutan meses enteros: eliges la tela, combinas un par de cintas o puntillas, rematas bien los acabados… y la casa parece otra.

Avalon Mercería, tu aliada en este “cambio de estación”

En Avalon Mercería sabemos que cada primavera empieza mucho antes de que florezcan los árboles: empieza en la mesa de costura. Por eso, en nuestra tienda online encontrarás todo lo que necesitas para esta transición tranquila: hilos de calidad, agujas adecuadas para tejidos ligeros, cintas al bies, pasamanería, botones, cremalleras, elásticos, entretelas y un amplio surtido de artículos de mercería para arreglos y nuevos proyectos.

Si dudas entre un tipo de cinta, una cremallera o qué hilatura te conviene para cada tela, estamos para ayudarte. Nos gusta que cada prenda y cada detalle salgan bien a la primera y te acompañen más de una temporada.

Empieza hoy, disfruta después

Este invierno puede ser el momento de poner al día tu armario y tu casa, con calma, sin agobios y disfrutando del proceso. Revisa, decide qué arreglar, qué transformar y qué coser nuevo. De lo demás —materiales, ideas y ayuda— nos ocupamos en Avalon Mercería.

Cuando llegue la primavera, no tendrás que correr: solo abrir el armario, sonreír y pensar: “esto también lo he hecho yo”. 🌷✂️

Navidades hechas a mano

Navidades hechas a mano: la magia de los regalos que se cosen puntada a puntada

Cuando se acercan las fiestas, todo se llena de luces, villancicos y prisas de última hora. Pero, entre tanta carrera, hay una tradición que sigue manteniendo el encanto de siempre: preparar la Navidad con las manos, con hilo, aguja, cintas, telas y mucha imaginación.

En Avalon Mercería creemos que las Navidades no solo se celebran: se cosen, se bordan y se crean desde el cariño, puntada a puntada.

La tradición de las manualidades en Navidad

En muchas casas, la Navidad empieza mucho antes de colocar el árbol. Empieza en la mesa de la costura:

  • cuando se sacan las cajas de retales “por si sirven para algo”,
  • cuando se recuperan botones sueltos, cintas guardadas “para una ocasión especial”,
  • o cuando se abre un ovillo nuevo que huele a proyecto recién estrenado.

Hacer manualidades y labores en Navidad no es solo una afición:

  • une a la familia,
  • crea recuerdos que pasan de generación en generación,
  • y convierte cada detalle en algo único, imposible de encontrar en una gran superficie.

Un camino de mesa cosido a mano, un adorno de fieltro bordado con iniciales o un calcetín de Navidad personalizado dicen algo muy sencillo pero muy potente: “he pensado en ti, he dedicado tiempo solo para ti”. Eso, en estas fechas, vale más que cualquier etiqueta de “edición limitada”.

Ideas de proyectos navideños hechos a mano

Si te apetece vivir unas fiestas más creativas y personales, aquí tienes algunas ideas que puedes adaptar año tras año, cambiando colores, telas o detalles:

1. Calcetines de Navidad personalizados

Clásicos, pero siempre especiales.
Puedes coser calcetines de Navidad con:

  • telas de patchwork,
  • lonetas estampadas,
  • o mezclas de telas lisas con cintas decorativas, pasamanerías y botones.

Añadir iniciales bordadas, pequeños lazos o aplicaciones de fieltro convierte cada calcetín en un recuerdo único para cada miembro de la familia.

2. Adornos para el árbol con retales

El árbol de Navidad no tiene por qué depender solo de bolas compradas.
Con pocos materiales puedes crear:

  • estrellas de tela rellenas,
  • corazones acolchados,
  • mini saquitos aromáticos con canela o lavanda,
  • adornos circulares combinando telas, cintas y botones.

Es una forma perfecta de aprovechar retales pequeños, cintas sueltas y botones variados que siempre quedan en el costurero.

3. Fundas y bolsas para envolver regalos

En lugar de papel de regalo que termina en la basura, puedes coser:

  • bolsas de tela reutilizables,
  • fundas tipo saquito con cordón,
  • o envoltorios estilo furoshiki con telas bonitas.

Además de ser más sostenible, el “envoltorio” se convierte también en parte del regalo. Una bolsa bien cosida con una bonita cinta puede seguir usándose todo el año para organizar armarios, guardar lanas o llevar pequeños proyectos de costura.

4. Detalles para la mesa de fiesta

La mesa es una de las protagonistas de las fiestas, y se nota cuando está cuidada al detalle.
Algunas ideas:

  • caminos de mesa con telas de algodón, lino o mezclas,
  • servilleteros de cinta con pequeños adornos cosidos,
  • posavasos acolchados con telas coordinadas,
  • cubiertos envueltos en fundas de tela con motivos navideños.

Con unos cuantos metros de cintas, bieses, pasamanerías y telas, puedes transformar una mesa sencilla en un rincón muy especial.

5. Pequeños regalos hechos con cariño

Para amistades, profes, compañeros de trabajo o familiares, los detalles hechos a mano siempre marcan la diferencia. Por ejemplo:

  • neceseres o bolsitas con cremallera,
  • estuches para gafas o bolígrafos,
  • llaveros de tela acolchada,
  • mini cojines decorativos o alfileteros especiales.

Son proyectos que se pueden hacer con materiales básicos de mercería: hilos, cremalleras, cintas, botones, cordones, gomas y pequeños trozos de tela.

Ventajas de vivir unas Navidades “hechas a mano”

Más allá del resultado final, elegir una Navidad creativa tiene muchos beneficios:

  • Tiempo de calidad
    Cosas tan simples como enhebrar una aguja, elegir un botón o combinar dos telas pueden convertirse en momentos compartidos con hijos, nietos, amigos o pareja.
  • Calma en medio del ruido
    Mientras todo a tu alrededor corre, tú puedes recuperar el ritmo pausado de las puntadas. La costura y las manualidades son, a su manera, una pequeña “pausa” para la mente.
  • Regalos únicos
    Nadie más tendrá el mismo adorno, la misma bolsa o el mismo detalle. Cada pieza lleva tu estilo, tus colores y tu forma de entender la Navidad.
  • Sostenibilidad y sentido común
    Aprovechar lo que ya tienes, reutilizar restos de tela, dar nueva vida a cintas y botones… todo suma para unas fiestas más responsables y conscientes.

Avalon Mercería a tu lado en estas fiestas

Desde 1992, Avalon Mercería ha crecido como una empresa familiar especializada en complementos de mercería, costura, labores y manualidades, manteniendo siempre un trato cercano y un servicio cuidado.

En la tienda online encontrarás todo lo que necesitas para preparar tus proyectos navideños:

  • Hilaturas e hilos de coser y bordar,
  • telas para labores y patchwork,
  • cintería, cordonería y gomas,
  • botones, cremalleras y accesorios,
  • y muchos otros artículos especiales para manualidades y arreglos.

Además, su equipo ofrece atención personalizada, para ayudarte a elegir el material adecuado para cada idea, resolver dudas y acompañarte en cada proyecto, tanto si estás empezando como si llevas toda la vida cosiendo.

Nuestro deseo para ti estas Navidades

Que estas fiestas vengan llenas de:

  • hilos que unen,
  • telas que cuentan historias,
  • y pequeños detalles cosidos con calma y cariño.

Desde Avalon Mercería, te animamos a que este año te regales también a ti mismo ese tiempo para crear.
Porque una Navidad hecha a mano no es solo más bonita: se recuerda durante muchos años.

Felices fiestas, y muchas puntadas felices de parte de todo el equipo de Avalon Mercería.