El punto de cruz vive una segunda juventud, y con motivo: es la labor más fácil de empezar — literalmente una X repetida — y de las más agradecidas de ver crecer. No necesitas experiencia ni buena letra con la aguja: necesitas cuatro materiales bien elegidos y un patrón pequeño. Vamos con ello.
Los cuatro materiales imprescindibles
1. La tela: panamá (aida)
La tela panamá es una cuadrícula uniforme donde cada agujero te dice dónde clavar: por eso es LA tela de iniciación. Se mide en «cuentas» (puntos por pulgada): la de 14 cuentas es el estándar para empezar — cuadros visibles sin ser de juguete. Blanca o crudo para tu primer proyecto.
2. Los hilos: madejas mouliné
Las madejas de bordar Anchor son algodón de 6 hebras separables: para panamá de 14 cuentas se borda con 2 hebras. Corta 40-45 cm de madeja, separa las hebras de una en una y junta dos. El número de color va en la etiqueta de la madeja — no la tires hasta acabar el proyecto.
3. La aguja: de tapicería, punta roma
Sin punta afilada: la aguja de tapicería del 24-26 entra por los agujeros de la panamá sin rasgar hilos. El ojo grande enhebra las dos hebras sin pelea.
4. El bastidor
Mantiene la tela tensa y las puntadas parejas. Para empezar, uno de aro de 15-18 cm sobra.
Cómo leer un patrón
El patrón es una cuadrícula donde cada símbolo es un color y cada cuadrado una cruz. Se empieza por el centro: dobla la tela en cuatro para encontrar el centro, y busca el centro del patrón (marcado con flechas). Así el dibujo nunca se te sale de la tela.
Las reglas de oro de la puntada
- Todas las cruces cruzan en el mismo sentido: primero todas las medias puntadas /// de una fila, y a la vuelta las \\\ que las cruzan. Es lo que da ese acabado uniforme.
- Sin nudos: deja 2 cm de hebra por detrás y atrápala con las primeras puntadas. Para rematar, pasa la hebra bajo 4-5 puntos del revés.
- No aprietes: la cruz debe quedar apoyada, no estrangulada. Si la tela se frunce, estás tirando de más.
- Manos limpias y labor guardada en una bolsa de labores — el punto de cruz se ensucia bordándose, no se lava bordado.
Tu primer proyecto: pequeño
La razón nº 1 de abandono es empezar por el cuadro del nacimiento del sobrino. Empieza con un motivo de 5×5 cm — una inicial, un corazón, una flor —, acábalo en dos tardes y enmárcalo. La motivación de terminar algo es lo que te lleva al segundo proyecto. En nuestra sección de labores tienes tela, hilos y bastidores para el arranque completo.